Cuéntame un cuento
Crear imaginarios... Algunos pensarán que es una cuestión baladí. ¡Qué equivocados están!
Que se lo pregunten, por no ir más lejos en el tiempo ni en el espacio, a los afroamericanos estadounidense que, durante años, lucharon para que personas de color aparecieran en las series de televisión, en los anuncios, en las películas, haciendo lo que ellos hacían, llevando una vida normal, proporcionando una referencia positiva.

Rey y Rey L. de Haan / S. Nijland Ediciones Serres
|
Que se lo pregunten también a los franceses que este pasado verano se asombraron al ver ¡por vez primera! a un periodista negro presentando un informativo.

Paula tiene dos mamás L. Newman / M. Piérola Edicions Bellaterra
|
Los cuentos que en nuestra sociedad leen los más pequeños no es que no sean políticamente correctos: es que, en su mayoría, no reflejan ni por asomo la verdadera realidad social, cada día más variada y compleja. En ellos, l@s niñ@s siguen siendo blanc@s, rubi@as y san@s, hij@s de un papá y una mamá que se llevan razonablemente bien.
Y cuando en las páginas de su historia los lectores jóvenes o no tanto se topan con alguien distinto, esa diferencia: color de piel, minusvalía, hogar monoparental... se convierte en el centro de todas las miradas, como si fuera de la diferencia nada fuera posible. Es raro que los cuentos traten temas de interés para los niños, y más raro aún que los protagonistas pertenezcan a una minoría o vivan en un «nuevo» tipo de familia. En realidad, los textos con los que hasta ahora teníamos que conformarnos reflejaban más los conflictos que tienen los adultos con la diversidad que las necesidades de los niños, quienes al fin y al cabo son capaces de vivir esa diversidad con normalidad. Y si la diferencia viene marcada por la pertenencia a una familia homoparental, entonces... ¡apaga y vámonos!

Amigos y vecinos L. Shimel / S. Rojo Ediciones La Librería
|
Afortunadamente, cada día son más los que actúan conscientes de la necesidad de cambiar el mundo desde abajo y adecuarse al mundo que nos ha tocado vivir y se dedican a escribir cuentos para es@s niñ@s. Lucía Moreno, por ejemplo, que se acaba de liar la manta a la cabeza y ha lanzado su propia editorial. Pero dejemos que sea ella quien nos cuente su historia...
«En casa nos encanta leer. Todas las noches, después de la cena, le leemos a nuestra hija Rita dos o tres cuentos para niños mientras se toma el biberón tumbada en el sofá. Es uno de los mejores momentos del día, las tres tranquilas, con las cabezas muy juntas, concentradas en el libro. Como Rita todavía no sabe leer, tenemos que leer el texto en voz alta y así aprovechamos para transformar todos los papás en otra mamá. Ella lo acepta con toda naturalidad, porque no tiene prejuicios sobre como deben vestirse y llevar el pelo las mujeres.

Tres con Tango
J. Richardson / P. Parnell / H. Cole RBA
| »Al principio nos sentíamos un poco culpables de estas mentirijillas, pero, hablando con otras madres lesbianas, descubrimos no somos las únicas. Hay muchas otras familias homparentales que cambian los cuentos para adaptarlos a sus familias.
»Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que en España no hay libros en los que aparezcan familias homoparentales y que no se centren en el tema de la homoparentalidad. Todos esos libros lo que pretenden es explicar que hay niños que tienen dos madres o dos padres y que es perfectamente normal. Esto está muy bien, es importante que haya libros que eduquen en la diversidad, pero nuestros hijos realmente no lo necesitan. Nuestros hijos ya viven la diversidad día a día. Además, algunos de los libros presentan situaciones en las que los niños de la clase se ríen de los niños con dos madres. Nosotras nos sentíamos incómodas leyéndole a nuestra hija una situación violenta que nunca jamás hemos vivido. Nos parecía que era como adelantar un problema que puede que nunca se presente o incluso insinuar que tener dos madres no es tan normal como puede parecerle a ella.
»Además, a Rita no le interesaban estos libros. Cuando le proponíamos leer algún libro sobre homoparentalidad, ella prefería leer otras cosas.
»Nos dimos cuenta de que lo que queremos, tanto Rita como nosotras, son libros infantiles corrientes, con situaciones de todos los días, aventuras, los números del uno al diez, etc., pero en los que los niños tengan dos madres o dos padres. No libros sobre tener dos madres, sino libros con otros temas, con temas interesantes, con dragones, con travesuras, libros que no se limiten a la idea de que somos dos mujeres.

Manu se va a la cama L. Moreno / J. Termenón Topka
|
»Ahí surgió la idea de Topka, una editorial que publicará libros con temas infantiles corrientes pero que presentarán niños con madres lesbianas y padres gays. Después, nos dimos cuenta de que hay muchos otros niños que tampoco aparecen en los cuentos con temas corrientes, como los niños minusválidos, los niños adoptados, los hijos de divorciados, los niños que viven en familias monoparentales, los niños de otras razas, etc. Todos los libros que hay sobre estos niños se centran en su diferencia. Nunca se ve a un niño minusválido encontrar un tesoro ni a una niña adoptada en China domar un dragón. Esto nos hizo ampliar la idea de Topka para incluir a todos estos niños.
»Lo primero que hemos publicado en Topka ha sido una colección de tres libros de cartón sobre un niño, que se llama Manu, y que tiene dos mamás. Los libros están dirigidos a niños de hasta 3 años y tratan sobre aspectos de la vida diaria de los niños de esa edad. Estamos contentísimas con la colección Manu, porque está gustando mucho a los niños y ese es nuestro principal objetivo: que los niños disfruten y se diviertan con nuestros cuentos.»
Y que los padres se den cuenta de que un cuento es mucho más que una historia para pasar el rato.
volver a la portada
|
|
|